domingo, 29 de enero de 2012

LA CRISIS DE LOS 30 AÑOS!!!

A quien no le ha ocurrido, que de repente te despiertas un día y tienes una gran necesidad por cambiar todo lo que está a tu alrededor, pero sobretodo cambiar aspectos de tu vida de los cuales no te sientes nada contento..

En ocasiones hemos escuchado que uno entra en crisis en diferentes momentos de nuestra existencia, (20, 25, 30, 40 y 50…) pero...  ¿En qué consiste la crisis de los 30? les cuento.  Uno al llegar a esta edad, repasa los objetivos que se va marcando con el tiempo, plantea si ha cumplido muchos de estos objetivos y siente que ha desperdiciado media vida, ya sea en el aspecto laboral, familiar, espiritual... Pues bien, yo no voy a caer en esa crisis, no en la de los 30, he decidido adelantarlo un año y plantearme la crisis a los 29!!..

La verdad es que veo ese número y digo “no manches, y que hecho de mi vida”… Actualmente  estoy en un trabajo donde he alcanzado el mayor ascenso dentro del mismo en tampoco tiempo, tengo una familia que al paso del tiempo se integra y se une cada vez más, pese a que no somos una familia ejemplar o “normal”, me encuentro bien en salud, prometí titularme antes de los 30 y lo conseguí, tengo estabilidad económica… charros!!… entonces cual es mi crisis?


Podemos ver que las crisis no son siempre materiales… Y es que no deja de sorprender el descubrirte una arruga nueva, darte cuenta que esos jeans que tanto te gustaban ya no están de moda, o simplemente ya no te vez bien en ellos. Que la música de nuevos artistas ya no te sorprende y solo te parece una copia a tu icono de tu época, que te da lo mismo ir o no ir a una fiesta o antro de moda, que todo tiene que ser tomando ya más enserio y con mucha responsabilidad, que ahora ya no te “queda llorar”en el regazo de tus padres si no aprender a llorar hacia adentro y seguir caminando, porque ahora son ellos lo que dentro de poco tiempo dependerán de ti…uy!! Qué difícil es crecer!!


La vida pasa tan rápido, que no te da tiempo de asimilar tantas cosas y saber que la responsabilidad de disfrutar todo momento que vives esta en uno y no en los demás, y es que esa famosa pregunta que alguna vez fuimos victima “¿Que quieres ser, cuando seas grande?” y contestábamos con tanta seguridad, y al paso del tiempo fuimos perdiéndola por diferentes causas y esos sueños que teníamos, porque la vida es más que solo soñar.

He cometido muchos errores, he hecho las pases con Dios y después de caminar estos 30 años, me pregunto ¿Qué hacer con lo construido? O es momento de darle una vuelta a mi vida…

El mundo es simplemente bidimensional, coloreado a  voluntades de cada uno de nosotros y tener siempre en la mente que todos estamos aquí de paso y que los castillos más altos se caen del cielo… Nos movemos en un mundo caduco, donde todo es rápido y las cosas que hoy nos sorprenden mañana serán parte de un pasado.

A la gente joven que lee esto, les digo “disfruten cada momento que tienen en su vida, crean en lo que quieran creer” “Vivan lo que quieran vivir”  y la gente de 30 y + … Aún no es tarde para comenzar a apretar el “play de nuestra vida”…

domingo, 25 de diciembre de 2011

--->> A REINVENTARNOS!! <<---

Quizá antes de cerrar este año valdría la pena hacernos una autoevaluación. Digo quizá; porque habrá muchos que prefieran no darse cuenta de nada por que les resulte incómoda la idea de evaluar nuestra vida en este año que se extingue, y como actualmente todo se remite a lo que esta en vogue pues "la autocrítica" no está de moda... y es que resulta bastante dificil en la autoevaluación tener la valentía y la congruencia necesaria para aceptar la dosis de abusivos, egoístas, sádicos, vengativos, incongruentes, que habita en todos. Si empezamos tomando postura frente a nosotros mismos confrontándonos, viendo nuestros lados oscuros sin negarlos y sin responsabilizar a los otros, ya tendremos buena parte de la tarea hecha. Si lastimé, ofendí, insulté, grite, violenté...debería pedir perdón a quien corresponda. Si mentí, engañé, defraudé, abusé, me aproveché, debería reparar el daño cometido. Si me convertí en víctima de todas las circunstancias, pobre criatura indefensa que sólo sufrió y lo pasó mal, como estrategia de manipulación para obtener favores, préstamos en dinero o en especie, quizá debería plantearme seriamente entrar a la adultez plena y hacerme responsable de las decisiones que me han puesto en el lugar en donde estoy.

En la evaluación de un año, también podemos incluir cosas lindas como por ejemplo lo que aprendimos de nuestros errores, de nuestros malos hábitos, del sufrimiento. Podríamos poner por escrito todos los proyectos que completamos exitosamente en este año y hacer quizá la nueva lista de aquello que se quedó sin completar. Los proyectos inconclusos, insisto, son "basura mental". Lastres emocionales que nos vuelven ineficaces para seguir creciendo y avanzando.

Quizá me debería preguntar si las prioridades a las que dediqué mi energía son congruentes con lo que digo concientemente es lo más importante para mí. Si soy una mujer u hombre de familia...¿le dediqué a ésta el tiempo que se merecía? ¿cultivé la relación con mi pareja, con mis hijos, con el entusiasmo, la alegría y la pasión necesarias? Si estaba harto de mis deudas, ¿logré austeridad en mis gastos y solventé mis rezagos financieros? Si deseaba crecer y madurar en mi profesión ¿hice lo que tenía que hacer? ¿me actualicé, estudié, me dediqué, fui entregada(o) y comprometida(o) con mi trabajo?


Tambien podríamos hacer una lista de las personas, situaciones, libros, películas, viajes, momentos, decisiones, fechas...que nos cambiaron; que nos transformaron un poco en otros, tal vez mejores o peores a partir de esas experiencias. Si uno vivió un amor tormentoso este año que termina, seguro que aunque se esconda debajo de las piedras, sabe en el fondo que tiene el corazón roto, que la confianza está mermada, que el autoestima esta raspada, que habrá que reconstruirse por dentro y aprender a relacionarse más saludablemente en el futuro...

La filosofía de vida es algo que va mutando no en lo esencial, sino en la forma de ser experimentada; así que me podría preguntar si estoy rodeado de las personas, de los proyectos, de las ideas, de los libros, de las películas, de los cursos, de los amores, de la vida compartida en familia , en pareja o en soledad, congruente con lo que yo pienso que es la esencia, el sentido, el porqué o para qué vivir...
 Y es así como al final siempre llegamos a las cuestiones como a ¿Me hace feliz el destino que tomó mi vida este año o debo cambiar de rumbo para el siguiente?... a escribir las respuestas!!.